Rugosidad de la superficie y caída de presión: Las superficies lisas reducen la turbulencia y las pérdidas por fricción, lo que es crucial para los sistemas de tuberías de alta eficiencia.
Pulido electrolítico para aplicaciones sanitarias: Se utiliza en accesorios de grado farmacéutico y alimentario para evitar la adhesión bacteriana.
Recubrimientos protectores: Los recubrimientos de níquel-fósforo mejoran la resistencia al desgaste en aplicaciones químicas y en alta mar.