Resistencia a bajas temperaturas: el acero inoxidable (304L, 316L) y las aleaciones de aluminio resisten fallas frágiles a -196 °C.
Prevención de problemas de contracción térmica: las juntas de expansión y los acoplamientos flexibles se adaptan a la contracción del material.
Accesorios con camisa de vacío: minimizan las pérdidas de transferencia de calor en el transporte de GNL y las aplicaciones aeroespaciales.